¿Los Seahawks tienen un problema con Pete Carroll?

Al parecer la era de Pete Carroll en Seattle está llegando a su fin, ya sea que alguien en la organización lo sepa, lo quiera reconocer o no. Carroll cumple 70 años la próxima temporada. Solo cuatro hombres han sido entrenadores a los 71 años o más en la NFL, incluido Romeo Crennel, quien intervino brevemente después de que los Houston Texans despidieron a Bill O’Brien el año pasado. Combine eso con la situación de Russell Wilson y tendrá una receta para una reconstrucción completa.

Quizá Wilson es el principio del problema en este momento para Carroll, mientras él sea el líder del equipo, se competirá por un lugar en los playoffs, ya lo ha probado, han estado en los playoffs en ocho de las nueve temporadas de Wilson en Seattle y ahora podría salir esta o la siguiente temporada. A menos que Carroll pueda mantener a Wilson en un mariscal de campo de primer nivel, la fórmula para llegar a ser contendientes al Super Bowl, se habrá terminado. La Legión de Boom se ha ido, no han podido reconstruirla y sin una defensiva así y sin nuevas ideas de un juego más contundente quizá sea el momento de los Seahawks le digan adios a Pete Carroll.

Pero hay un pequeño problema para que esto pase, y es que Carroll es el que manda. Parece que la empresa que maneja al equipo, Vulcan Sports and Entertainment (una división de Vulcan Inc.), le ha conferido un papel, no solo de entrenador a Pete Carroll, sino como el CEO de facto de los Seahawks. De hecho, Carroll es tanto el entrenador como el vicepresidente ejecutivo de operaciones deportivas. Lo que confirma que él es la máxima autoridad con los Seahawks, aun cuando no tiene ningún tipo de injerencia directa o indirecta en la propiedad.

Quizá los propietarios del equipo podrían querer idear un nuevo plan, porque el tiempo de Carroll con el equipo podría y debería estar llegando a su fin. No solo se trata de un tema de edad, Pete Carroll ha estado aprovechando el juego de Wilson y de haber llegado a ganar un Super Bowl. Sin ese título, probablemente habría sido despedido después de que el equipo se perdiera los playoffs en 2017.

Carroll tuvo suerte con Wilson cuando cayó en la tercera ronda en el 2012. Un mes antes, él y el gerente general John Schneider habían firmado a Matt Flynn por tres años, pensando que sería el mariscal de campo franquicia. Antes de que Wilson apareciera, Carroll tenía marca de 2-3 en los playoffs, y una de esas victorias provenía de un equipo con marca de 7-9.

Antes de estar en Seattle, Carroll tuvo marca de 6-10 con los Jets y luego llevó a un equipo de los Patriots construido por Bill Parcells a los playoffs dos veces. Un año después, fue despedido de Nueva Inglaterra, luego pasó una década en la USC. Algunos de esos equipos y victorias ya ni siquiera existen técnicamente.

Entonces, se podría argumentar que Carroll está sobrevalorado. Se podría señalar que se está volviendo demasiado mayor para dirigir un equipo de la NFL. Podrían haber contemplado ver la creciente brecha con su mariscal de campo franquicia. ¿Cuánto tiempo llevará reconstruir la relación y el ánimo del equipo? Especialmente con las limitaciones previstas por el contrato de Wilson. Es una tormenta perfecta para un mal final y el único hombre capaz de hacer algo al respecto es Carroll.

Quizá los Seahawks necesitan planificar una salida para Carroll y enmendar sus desacuerdos con Wilson, es la única forma de mantener las cosas en marcha de una manera que mantenga contentos a los fanáticos y al equipo mantenerlo en un primer plano. De lo contrario, será una etapa difícil para el equipo si intenta reinventarse.

Deja un comentario